3. Antes + Durante + Después de tu viaje (proceso completo)

Antes de viajar:

Preparación logística y cultural.

 

 

Un viaje es una oportunidad única para aprender, crecer, vencer miedos y prejuicios, disfrutar como nunca y regalarte una experiencia que transformará tu mundo y que no caduca nunca porque lo que vivas y aprendas no hace más que crecer y crecer con el tiempo.

 

Pero para vivirlos y disfrutarlos, primero hay que organizarlos.

 

 

 

 

Durante tu viaje:

Transitando el choque cultural y disfrutando la experiencia.

 

 

Superada la primera fase de preparación de tu viaje, esa que veías tan complicada pero que ahora ya dominas, te das cuenta que tienes la hoja de ruta para organizar todos los viajes que le sigan, ¡enhorabuena!

 

Ahora sí, empieza lo bueno: vivir tu viaje y disfrutarlo al máximo.

 

Durante el viaje, sobre todo al principio, vivirás continuamente situaciones nuevas en entornos desconocidos y eso te crea inseguridad.

 

Quieres moverte por el mundo de forma responsable y tener un impacto positivo en los lugares que visites pero no tienes claro cómo hacerlo.

 

Ahora sabes también que la montaña rusa de emociones que vivirás se debe al choque cultural y quieres saber que hay alguien ahí que te acompaña en tu proceso de adaptación a tus nuevas realidades. Porque, bien gestionado, el choque cultural te permite crecer, ampliar tu manera de ver el mundo, aprender a irte bien y volver mejor para disfrutar al máximo de tu viaje. Del que estás a punto de hacer y de todos los que vengan.

 

Sabes que tu viaje será la bomba (porque lo será) y quieres que una persona que haya viajado sin prisas y que comprenda cómo te sientes, en los días buenos y en los malos, te acompañe y te ayude a ubicarte cuando andes algo perdido.

 

Quieres ampliar tu gafas para ver el mundo y que el viaje saque tu mejor versión.

 

[Consulta el contenido completo de ANTES y DURANTE TU VIAJE aquí]

 

 

 

 

Después de tu viaje:

Vuelta a casa y choque cultural inverso.

 

 

El viaje acaba y la vuelta a casa puede resultar un proceso más largo y duro al esperado. Aquí es donde suele aparecer el choque cultural inverso y es importante reconocerlo como una fase más de tu experiencia porque, como hemos visto desde el principio, un viaje responsable y consciente empieza mucho antes de subirse al avión y acaba mucho después de aterrizar al lugar que nos vio partir.

 

9. Vuelta a casa y choque cultural inverso.

 

El fin del viaje, el reto de volver ‘a casa’ y el choque cultural inverso pueden resultar un proceso más largo y duro al esperado.

 

Esta fase te permitirá compartir tus inquietudes, aprendizajes y ordenar tu montaña rusa de emociones al finalizar tu experiencia por el mundo.

Aprovecha para recopilar todo lo vivido, sentido y aprendido para que tus próximos viajes sigan mejorando esa versión tan buena que ya eres.  Tómate tu tiempo para aterrizar, física y emocionalmente. Es posible que necesites más tiempo del que esperas. Yo te acompaño.

 

10. Recomendaciones finales y cierre del asesoramiento.

 

Eres el protagonista de tu viaje y  te mereces una última fase para soltar todo lo que te preocupa, todo lo que se te pasa por la cabeza y no te has atrevido a compartir hasta ahora.

 

Seguro que tienes dudas de última hora y no es bueno no dejarlas salir.

 

De nuevo, tendrás este espacio para proponer los temas que quieras tratar y también veremos recursos para que los aprendizajes de tu viaje sigan bien vivos allá donde estés, perdido por Papúa Nueva Guinea o en el sofá de casa.

 

11. Y, ¿si no quiero volver?.

 

¡No vuelvas! Pero ten muy claro para qué  y desde dónde deseas seguir tu viaje. Huir de los problemas que te esperan ‘en casa’ o posponer decisiones que sabes que no quieres tomar con la excusa del viaje no suele ser una buena idea.

 

Sea como fuere, la decisión es tuya pero también estoy aquí por si quieres seguir ordenando ideas y posibilidades relacionadas con tu viaje.

 

 

 

Sé feliz allá donde estés.

 

Y recuerda las palabras de mi estimado Benedetti:

 

“No vayas a creer lo que te cuentan del mundo

(ni siquiera esto que te estoy contando).

Ya te dije que el mundo es incontable.”

 

 

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