Proceso de acompañamiento completo: Antes + Durante + Después de tu viaje

ANTES DE VIAJAR:

Preparación logística y cultural.

 

 

Un viaje es una oportunidad única para aprender, crecer, vencer miedos y prejuicios, disfrutar como nunca y regalarte una experiencia que transformará tu mundo y que no caduca nunca porque lo que vivas y aprendas no hace más que crecer y crecer con el tiempo.

 

Pero para vivirlos y disfrutarlos, primero hay que organizarlos.

 

1. Por qué, para qué, a dónde y desde dónde viajas.

 

Cuando planificas un viaje, es importante saber cuál es tu principal motivación y qué expectativas tienes para ubicarlas en la realidad.

 

Si tienes un destino claro, veremos cómo sacarle el mayor jugo a ese lugar y esa cultura. Si quieres viajar pero aún no sabes dónde, pondremos el mundo patas arriba para que decidas dónde quieres ir.

 

En ambos casos, lo haremos partiendo de tus motivaciones y respondiendo a las preguntas por qué(motivo), para qué (objetivo), a dónde (lugar/cultura) y desde dónde (momento vital en que lo haces).

 

2. ¿Qué necesitas saber y preparar antes de viajar?

 

Es importante preparar bien el viaje para tener un buen aterrizaje en nuestro destino y minimizar situaciones no deseadas.

 

En esta segunda fase revisaremos uno por uno todos los aspectos prácticos para que tu viaje sea la bomba y los trabajaremos al detalle para que sepas cómo moverte a la hora de preparar la logística de tu viaje. Yo pongo la guía y tú decides lo que quieres.

 

▪ Manifiesto del viajero responsable.

▪ Transporte internacional (viajar en avión, tren, coche, moto, barco, etc)

▪ Documentación y papeleo (pasaporte, visados, seguros, cerrar temas pendientes “en casa” antes de viajar)

▪ Salud: vacunas, chequeo, medicinas, higiene en destino.

▪ Tecnología (uso): datos, internet, llamadas, uso de la imagen personal, apps que te facilitarán la vida.

▪ Dinero: cambio de moneda, acceder a dinero en el destino, bancos, tarjetas de crédito, débito y online, cheques.

▪ Llegada a  tu destino: alojamiento, transporte local, comida, información básica “porsiaca”, ocio & diversión; puntos de encuentro.

▪ Qué visitar y dónde informarte para un viaje responsable.

 

3. El arte de hacer la maleta.

 

Puede parecer obvio, pero no lo es. Si vas a viajar cargando tu mochila o tu maleta, debes asegurarte de que llevas todo lo necesario y los caprichos mínimos (aunque, admitámoslo, alguno caerá) porque tienes un espacio y un peso muy limitados que hay que aprovechar bien.

 

4. Sensibilidad cultural para viajeros/as responsables.

 

Cultura no es folklore y muy a menudo los confundimos y vivimos el viaje alienados/as de la realidad del lugar o cultura donde aterrizamos. Una vez resueltos los aspectos prácticos, entraremos en la parte más subjetiva del viaje para que descubras códigos básicos de la cultura donde irás, su contexto y recursos fiables donde informarte lo mejor posible antes de partir.

 

5. Conoce el choque cultural y prepárate para vivirlo (y disfrutarlo).

 

El choque cultural son los efectos psicológicos de un cambio brusco en el entorno cultural, el proceso de adaptación de vivir en un ambiente familiar y previsible, a vivir en un país, una sociedad o cultura donde todo es nuevo: lengua, horarios, comida, modo de vestir, gestión del tiempo, lenguaje corporal, valores, creencias… y es cierto, ¡ocurre!

 

Es una montaña rusa de emociones que te acompaña a lo largo del viaje y que aparece cuando menos lo esperas. Conoceremos las distintas fases del choque cultural para que no te pille in fraganti y se convierta en tu mejor compañía de viaje.

 

 

 

 

DURANTE TU VIAJE:

Transitando el choque cultural y disfrutando la experiencia.

 

 

Superada la primera fase de preparación de tu viaje, esa que veías tan complicada pero que ahora ya dominas, te das cuenta que tienes la hoja de ruta para organizar todos los viajes que le sigan, ¡enhorabuena!

 

Ahora sí, empieza lo bueno: vivir tu viaje y disfrutarlo al máximo.

 

Durante el viaje, sobre todo al principio, vivirás continuamente situaciones nuevas en entornos desconocidos y eso te crea inseguridad.

 

Quieres moverte por el mundo de forma responsable y tener un impacto positivo en los lugares que visites pero no tienes claro cómo hacerlo.

 

Ahora sabes también que la montaña rusa de emociones que vivirás se debe al choque cultural y quieres saber que hay alguien ahí que te acompaña en tu proceso de adaptación a tus nuevas realidades. Porque, bien gestionado, el choque cultural te permite crecer, ampliar tu manera de ver el mundo, aprender a irte bien y volver mejor para disfrutar al máximo de tu viaje. Del que estás a punto de hacer y de todos los que vengan.

 

Sabes que tu viaje será la bomba (porque lo será) y quieres que una persona que haya viajado sin prisas y que comprenda cómo te sientes, en los días buenos y en los malos, te acompañe y te ayude a ubicarte cuando andes algo perdido.

 

Quieres ampliar tu gafas para ver el mundo y que el viaje saque tu mejor versión.

 

6. Transitando emociones y la montaña rusa del choque cultural.

 

Ya conoces la teoría del choque cultural y ahora toca ponerla en práctica, ¡aquí es donde empieza el viaje de verdad!.

 

Sobre todo al principio de tu viaje, veremos cómo se remueven emociones, sensaciones, pensamientos, prejuicios, miedos, alegrías, cuerpo, cabeza y todo lo que necesites. Veremos cómo te enfrentas a situaciones nuevas y desconocidas.

 

De nuevo, revisaremos cuán importante es ser consciente del choque cultural que implica vivir en otro país, otra realidad cultural, de la capacidad de adaptación que requiere y de todo lo que esto aporta, pese a la montaña rusa emocional que viene en el mismo pack.

 

También veremos qué implica ser un viajero responsable y cómo puedes aplicar los criterios que vimos en la preparación del viaje a tu día a día.

 

Atrévete a  mirarte bien y muy honestamente para conocerte y ser, poco a poco, tu mejor versión.

 

 

7. Fortalecimiento de la sensibilidad intercultural: vivencias y aprendizajes.

 

Cuanto más consciente seas de lo que implica la sensibilidad intercultural, mejor podrás adaptarte a tu nueva realidad y más disfrutarás de tu viaje. Veremos el proceso de crecimiento en sensibilidad intercultural, las dimensiones culturales y cómo te afecta.

 

A mí, cada lugar y cultura que me acoge me regala flexibilidad, capacidad de adaptación, paciencia, resiliencia, tolerancia y nuevas formas de vivir. Cada lugar y cultura me quita prejuicios, estereotipos, creencias, dogmas e ignorancia que ni siquiera sabía que tenía. Desarrollar tu sensibilidad intercultural también te ayudará a ver más claro las vivencias, aprendizajes y prejuicios que cada cultura y lugar te regala y te quita.

 

Romperás la maldición de la historia única y graduarás tus gafas de ver el mundo.

 

 

8. Seguimiento y acompañamiento a tu ritmo.

 

Un viaje es una caja de sorpresas, de modo que, una vez hayas transitado el periodo de adaptación y las primeras etapas del choque cultural, estaré ahí para que puedas decidir cuándo necesitas una sesión y qué quieres tratar.

 

Una de las miles de cosas positivas de viajar es que aprendes a ser flexible (muy flexible). Llevo 18 años viajando y viviendo en distintos lugares así que, tranquilo, voy a respetar tus tempos y tus ritmos. Porque, recuerda, el protagonista eres tú.

 

 

 

 

DESPUÉS DE TU VIAJE:

Vuelta a casa y choque cultural inverso.

 

 

El viaje acaba y la vuelta a casa puede resultar un proceso más largo y duro al esperado. Aquí es donde suele aparecer el choque cultural inverso y es importante reconocerlo como una fase más de tu experiencia porque, como hemos visto desde el principio, un viaje responsable y consciente empieza mucho antes de subirse al avión y acaba mucho después de aterrizar al lugar que nos vio partir.

 

9. Vuelta a casa y choque cultural inverso.

 

El fin del viaje, el reto de volver ‘a casa’ y el choque cultural inverso pueden resultar un proceso más largo y duro al esperado.

 

Esta fase te permitirá compartir tus inquietudes, aprendizajes y ordenar tu montaña rusa de emociones al finalizar tu experiencia por el mundo.

Aprovecha para recopilar todo lo vivido, sentido y aprendido para que tus próximos viajes sigan mejorando esa versión tan buena que ya eres.  Tómate tu tiempo para aterrizar, física y emocionalmente. Es posible que necesites más tiempo del que esperas. Yo te acompaño.

 

10. Recomendaciones finales y cierre del asesoramiento.

 

Eres el protagonista de tu viaje y  te mereces una última fase para soltar todo lo que te preocupa, todo lo que se te pasa por la cabeza y no te has atrevido a compartir hasta ahora.

 

Seguro que tienes dudas de última hora y no es bueno no dejarlas salir.

 

De nuevo, tendrás este espacio para proponer los temas que quieras tratar y también veremos recursos para que los aprendizajes de tu viaje sigan bien vivos allá donde estés, perdido por Papúa Nueva Guinea o en el sofá de casa.

 

11. Y, ¿si no quiero volver?.

 

¡No vuelvas! Pero ten muy claro para qué  y desde dónde deseas seguir tu viaje. Huir de los problemas que te esperan ‘en casa’ o posponer decisiones que sabes que no quieres tomar con la excusa del viaje no suele ser una buena idea.

 

Sea como fuere, la decisión es tuya pero también estoy aquí por si quieres seguir ordenando ideas y posibilidades relacionadas con tu viaje.

 

 

 

Sé feliz allá donde estés.

 

Y recuerda las palabras de mi estimado Benedetti:

 

“No vayas a creer lo que te cuentan del mundo

(ni siquiera esto que te estoy contando).

Ya te dije que el mundo es incontable.”

 

 

 

Si quieres que te acompañe a preparar en todos los sentidos tu viaje, contacta conmigo.

Nos conoceremos, te escucharé y te contaré el proceso de acompañamiento para que puedas decidir.

 

Te acompaño.