2. Antes + Durante tu viaje

Antes de viajar:

Preparación logística y cultural.

 

 

Un viaje es una oportunidad única para aprender, crecer, vencer miedos y prejuicios, disfrutar como nunca y regalarte una experiencia que transformará tu mundo y que no caduca nunca porque lo que vivas y aprendas no hace más que crecer y crecer con el tiempo.

 

Pero para vivirlos y disfrutarlos, primero hay que organizarlos.

 

Si quieres viajar sola/o y quieres hacerlo de forma consciente y con alguien que guíe todos los pasos del proceso pero no sabes por dónde empezar, te invito a que sigas leyendo.

 

[Consulta el contenido completo de ANTES DE VIAJAR aquí]

 

 

 

Durante tu viaje:

Transitando el choque cultural y disfrutando la experiencia.

 

Fenghuang, China 2018 (Ideas on Tour)

 

Superada la primera fase de preparación de tu viaje, esa que veías tan complicada pero que ahora ya dominas, te das cuenta de que tienes la hoja de ruta para organizar todos los viajes que le sigan, ¡enhorabuena!.

 

Ahora sí, empieza lo bueno: vivir tu viaje y disfrutarlo al máximo.

 

Durante el viaje, sobre todo al principio, vivirás continuamente situaciones nuevas en entornos desconocidos y eso te crea inseguridad.

 

Quieres moverte por el mundo de forma responsable y tener un impacto positivo en los lugares que visites pero no tienes claro cómo hacerlo.

 

Ahora sabes también que la montaña rusa de emociones que vivirás se debe al choque cultural y quieres saber que hay alguien ahí que te acompaña en tu proceso de adaptación a tus nuevas realidades. Porque, bien gestionado, el choque cultural te permite crecer, ampliar tu manera de ver el mundo, aprender a irte bien y volver mejor para disfrutar al máximo de tu viaje. Del que estás a punto de hacer y de todos los que vengan.

 

Sabes que tu viaje será la bomba (porque lo será) y quieres que una persona que haya viajado sin prisas y que comprenda cómo te sientes, en los días buenos y en los malos, te acompañe y te ayude a ubicarte cuando andes algo perdido.

 

Quieres ampliar tu gafas para ver el mundo y que el viaje saque tu mejor versión.

 

Si es así, te invito a que sigas leyendo.

 

 

6. Transitando emociones y la montaña rusa del choque cultural.

 

Ya conoces la teoría del choque cultural y ahora toca ponerla en práctica, ¡aquí es donde empieza el viaje de verdad!.

 

Sobre todo al principio de tu viaje, veremos cómo se remueven emociones, sensaciones, pensamientos, prejuicios, miedos, alegrías, cuerpo, cabeza y todo lo que necesites. Veremos cómo te enfrentas a situaciones nuevas y desconocidas.

 

De nuevo, revisaremos cuán importante es ser consciente del choque cultural que implica vivir en otro país, otra realidad cultural, de la capacidad de adaptación que requiere y de todo lo que esto aporta, pese a la montaña rusa emocional que viene en el mismo pack.

 

También veremos qué implica ser un viajero responsable y cómo puedes aplicar los criterios que vimos en la preparación del viaje a tu día a día.

 

Atrévete a  mirarte bien y muy honestamente para conocerte y ser, poco a poco, tu mejor versión.

 

 

7. Fortalecimiento de la sensibilidad intercultural: vivencias y aprendizajes.

 

Cuanto más consciente seas de lo que implica la sensibilidad intercultural, mejor podrás adaptarte a tu nueva realidad y más disfrutarás de tu viaje. Veremos el proceso de crecimiento en sensibilidad intercultural, las dimensiones culturales y cómo te afecta.

 

A mí, cada lugar y cultura que me acoge me regala flexibilidad, capacidad de adaptación, paciencia, resiliencia, tolerancia y nuevas formas de vivir. Cada lugar y cultura me quita prejuicios, estereotipos, creencias, dogmas e ignorancia que ni siquiera sabía que tenía. Desarrollar tu sensibilidad intercultural también te ayudará a ver más claro las vivencias, aprendizajes y prejuicios que cada cultura y lugar te regala y te quita.

 

Romperás la maldición de la historia única y graduarás tus gafas de ver el mundo.

 

 

8. Seguimiento y acompañamiento a tu ritmo.

 

Un viaje es una caja de sorpresas, de modo que, una vez hayas transitado el periodo de adaptación y las primeras etapas del choque cultural, estaré ahí para que puedas decidir cuándo necesitas una sesión y qué quieres tratar.

 

Una de las miles de cosas positivas de viajar es que aprendes a ser flexible (muy flexible). Llevo 18 años viajando y viviendo en distintos lugares así que, tranquilo, voy a respetar tus tempos y tus ritmos. Porque, recuerda, el protagonista eres tú.

 

 

Si quieres consultar el proceso de acompañamiento COMPLETO, clica aquí.

 

 

Contactar