Encuentra el mejor alojamiento para tu viaje.

Encuentra el mejor alojamiento (Ideas on Tour)
Interculturalidad formación expatriados

Ya tienes destino, billete, fechas, ruta (más o menos), has empezado a preparar la maleta y notas esas mariposas en el estómago que te dicen que tu viaje va a ser genial.

Pero hay una cosa que tienes pendiente: el alojamiento.

En este artículo te presento opciones clásicas de búsqueda y reserva de alojamiento y otras menos conocidas: intercambio de casas, alojamiento a cambio de tiempo, cuidado de casas y mascotas, etc.

Es una especie de todo en uno para que conozcas más opciones, tengas un abanico de posibilidades amplio y escojas la opción con que te sientas más a gusto.

Y, recuerda: cuando compres por internet, mejor si usas el modo incógnito. Evitarás aceptar cookies y que las compañías que consultes suban precios o creen alertas de escasez para que reserves con prisas.

Índice de contenidos

  1. Intercambio de casas.
  2. Canguro de casas y mascotas.
  3. ONGDs, comunidades y tercer sector.
  4. Alojamiento a cambio de trabajo.
  5. Dormir en casas particulares.
  6. Opciones ‘clásicas’ para buscar y reservar alojamiento.
  7. Improvisación.

1. Intercambio de casas.

El intercambio de casas es viajar alojándote en casas particulares y ofreciendo la tuya a otras personas.

Este movimiento nació en los años 50 y se ha venido repitiendo de forma más o menos organizada todo este tiempo, con una característica que se repite en cada intercambio: la confianza mútua.

Pero confiar en personas que no conocemos a veces cuesta un poco, ¿no?  Por eso, hace unos años, nacieron varias plataformas online que nos ponen las cosas más fáciles.

Y lo mejor es que no hace falta que seas propietario o propietaria de una vivienda. Si estás de alquiler, también puedes intercambiar tu nido.

Te recomiendo que entres en cada una de las páginas y leas el apartado de FAQs, estoy convencida de que encontrarás respuestas a todas las preguntas que tu cabecita está procesando ahora mismo ?.

A parte de vivir en una casa ‘de verdad’, con todas las ventajas que eso conlleva, te ahorrarás muchísimo dinero.

Aquí tienes distintas opciones:

1.1. Home Exchange

Es la plataforma que uso y lo cierto es que funciona muy bien.  Te dejo el artículo Intercambio de casas… ¿Es para mí? , donde te cuento cómo funciona esta plataforma y porqué me ha enganchado.

Es la fusión de Guest to Guest, Home Exchange, Intercambio de Casas y Home for Home, de modo que se ha convertido en una de las mayores comunidades de intercambio de casas en todo el mundo (para bien o para mal).

Los intercambios son gratuitos pero debes escoger entre dos opciones de pago para usar la plataforma: 10€/noche de intercambio o 130€/año con intercambios ilimitados (ambos incluyen seguro y asistencia).

1.2. Home Link

Creada en 1953, fue la primera red de intercambio de casas y sigue al pie del cañón. Se dice pronto… Algo harán bien ?.

Como en todas las páginas de intercambio de casas, intercambiar no tiene costo, pero registrarse y formar parte de la plataforma tiene un coste de 115€ anuales.

Tiene un período de prueba gratuito de 30 días.

1.3. Love Home Swap

Para que veas que esto del intercambio funciona: mi amiga Marina se fue a vivir a Estados Unidos con toda la familia durante dos años intercambiando casas, coches y jardinero.

También permite intercambio recíproco y por puntos.

Ser miembro de la plataforma tiene un coste mensual que oscila entre lo 11 y los 30 dólares.

Permite un período de prueba de 15 días.

2. Canguro de casas y mascotas.

Una familia se va de vacaciones y no quiere que su casa se quede vacía o necesita que alguien cuide de sus mascotas. Se registra en una de las plataformas online y busca personas dispuestas a realizar esas tareas a cambio de alojarse gratis.

Y ahí es donde tú, que estás buscando dónde hospedarte, contactas con ellos para ‘hacer de canguro’ de su casa o de sus mascotas.

Todas las plataformas son a nivel internacional y tienen un coste anual.

Te dejo unas cuantas webs, pero solo debes poner ‘house sitting’ en el buscador y verás que cada vez es una opción con más adeptos.

2.1. Trusted House Sitters

Casas de persona que buscan huéspedes que cuiden de su casa y de sus mascotas.

El coste anual de suscripción es de 115€/año.

2.2. Nomador

Esta plataforma tiene como foco el cuidado de mascotas. Ofrece servicio de guardería externo y la opción de acoger a personas en casa para que cuiden de sus mascotas.

Permite un registro gratuito con acceso limitado a los datos de los usuarios de la plataforma, un registro trimestral de 25€/trimester y un registro anual por 69€ que dan acceso ilimitado a todos los datos.

Disponible solo en inglés.

2.3. Luxury House Sitting

Esta plataforma se centra en el cuidado de casas y mascotas principalmente en entornos rurales de Estados Unidos, pero no siempre incluye el alojamiento.

Si te inscribes, asegúrate de leer bien las FAQs, de aclarar y de acordar las condiciones del ‘cangureo’ con los propietarios , ya que deberás firmar un contrato en cada casa donde te hospedes (recuerda que es en los Estados Unidos y allí se cubren mucho las espaldas con temas legales).

El registro es gratis para propietarios y de 25 dólares/año para posibles ‘canguros’.

Disponible solo en inglés.

3. ONGDs, comunidades y tercer sector.

Muchas veces aparece la opción de alojarse en ONGDs, comunidades y colectivos como sinónimo de alojamiento gratuito. Creo que es un enfoque equivocado y no estoy de acuerdo con esta manera de promover este tipo de alojamiento.

Te explico porqué.

Una ONGDs, una asociación, una fundación o un colectivo son Organizaciones No Lucrativas – ONL- (o sin ánimo de lucro), lo que significa que los beneficios económicos que obtienen no van a ningún bolsillo en particular, sino que se redistribuyen entre los miembros de la organización, se invierten en proyectos que los propios miembros deciden, o sirven para pagar los sueldos de las persona que trabajan en el alojamiento, que suelen pertenecer a la comunidad o a la asociación.

Las ONL necesitan ingresos económicos para seguir llevando a cabo sus proyectos y beneficiando a las personas y colectivos con quien trabajan sin depender de subvenciones ni financiaciones del gobierno.

Y una de las vías para lograr estos ingresos es la gestión y alquiler de alojamiento.

Porque el dinero que pagues irá directamente a la comunidad o a la organización. Será un importe justo y estarás contribuyendo al desarrollo y a la economía local.

¿Por ejemplo?

Si viajas a Marruecos, ¿por qué no alojarte en un riad gestionado por una organización de mujeres?.

Si tu viaje te lleva a la Isla de Taquile, en el Lago Titicaca (Perú), ¿por qué no te animas a dormir en casas particulares, sin intermediarios ni agencias?  

Si visitas Jarabacoa, en República Dominicana, ¿por qué no dormir en las preciosas cabañas de madera de Sonido del Yaque, al lado del río? Un proyecto de turismo comunitario muy bien gestionado (Gracias por la recomendación Carmen Alonso-Villaverde ?).

Si te escapas a la Bahía de Manila, en Filipinas, ¿por qué no alojarte en la Fundación PREDA? Su objetivo es promover el desarrollo sostenible mediante el comercio justo y la reducción de la pobreza.

Conocerás su trabajo al tiempo que duermes en un lugar seguro y acogedor.

Importante:

  • Si no sabes por dónde empezar a buscar este tipo de alojamiento, consulta a la coordinadora de ONGDs de tu comunidad autónoma, habla con tu amigo el cooperante, con tu amiga la que se pasa los veranos recorriendo el mundo de proyecto en proyecto o, simplemente, viaja con mucha curiosidad y los ojos bien abiertos a nuevas posibilidades.
  • En el artículo de hoy no nos referimos a alojamiento como voluntario/a, sino únicamente de la contratación de alojamiento como turista o viajero/a.

4. Alojamiento a cambio de trabajo.

4.1. En granjas orgánicas.

Se trata de un movimiento mundial que pone en contacto a personas voluntarias con granjas orgánicas con el objetivo de promover experiencias culturales y educacionales basadas en la confianza y el intercambio no monetario, ayudando a construir una comunidad sostenible y global.

Se suele trabajar entre 4 y 6 horas diarias, y suelen ofrecer habitaciones en las casas de los propietarios o cerca de la casa principal, y acceso a cocina, comedor y baño compartidos. En algunos casos, la manutención también está incluida.

La duración de la estancia deberás acordarla directamente con los propietarios.Hay un periodo mínimo,  pero suelen ser flexible.

Es una buena opción si te gusta trabajar la tierra, vivir en el campo y descubrir zonas rurales llenas de naturaleza.

Este movimiento funciona muy bien en Nueva Zelanda y Canadá, aunque puedes encontrar ofertas en todo el mundo.

Dejo los enlaces de las dos organizaciones mejor valoradas:

La cuota de inscripción va de 0 a 56 €, en función del país donde quieras viajar.

También es obligatorio que contrates y presentes un seguro médico y de viaje que te cubra durante todo tu viaje

(Aprovecho para recordarte que, independientemente de tu opción de viaje, debes tener un buen seguro internacional de viaje y de salud. Este es el que uso yo).

4.2. WorldPackers

Plataforma colaborativa que conecta a personas que quieren viajar con anfitriones de todo mundo que desean intercambiar habilidades o conocimientos por alojamiento en hostales, casas particulares y ONGDs.

No te recomiendo la opción de intercambio con ONGDs. Si buscas un voluntariado internacional, asegúrate de que realmente crean un impacto positivo en las comunidades donde trabajan. Este artículo de la CoordinadoraOng te dará algunas pistas.

Ser miembro de la plataforma tiene un coste anual de 49 dólares.

4.3. En albergues y hostales.

Vete, recorre los albergues del país y propón trabajar a cambio de alojamiento.

Te sorprenderá lo común que es en algunos países y lo acostumbrados que están a este modelo de intercambio.

Ten en cuenta que, para países con regulaciones estrictas, deberás tener un permiso de trabajo o tramitar uno. En los países donde las normas son más flexibles… bueno, pues todo es más flexible en general. Yatusae ?.

Te invito a que te asegures que las condiciones de trabajo son justas y proporcionales al costo y condiciones del alojamiento.

Recuerda

Se trata de un intercambio para ahorrarte unos dinericos y tener una buena experiencia, no para ser mano de obra gratis.   

5. Dormir en casas particulares.

5.1. Compañeros de piso.

Si te planteas quedarte un mínimo de un par de meses en un mismo lugar, puedes buscar una habitación en un piso compartido.

Es una buena manera de conocer gente, de sentirte en casa lejos de casa, de vivir la vida de barrio y de pagar un precio razonable.

No existe una única página donde buscar. Deberás hacer una pequeña investigación de los principales portales de alquiler compartido de la ciudad o país donde quieras ir.

También puedes ponerte en plan vintage y plantarte en los campus universitarios, buscar los tablones de anuncios y llamar como loco a todos los números de ‘roommate wanted’ que te convenzan (Sí, aún los hay, y ¡funciona!).

Da voces por facebook y otras redes sociales, nunca sabes quien conoce a quien, por muy lejos ‘de casa’ que estés. En 2012, yo pude irme cuatro meses a India porque publiqué en facebook que buscaba una persona para mi piso en Barcelona y vino Aleksandra, una chica polaca amiga de una amiga uruguaya que cuidó mi pisito como si fuera suyo.

5.2. AirBnB

Sigo pensando que esta plataforma de búsqueda de alojamiento es una pasada si se opta por alquilar una habitación o un alojamiento entero a una persona particular.

Yo me alojo a menudo en casa de personas en distintos lugares del mundo, con ellos dentro, y me alucina: Dragana en Serbia, Katerina y Francesco en República Dominicana, Ebenezer en Hong Kong, Melanie en Malta, Jianxian en China… Me lo pido.

Si te registras a AirBnB en este enlace, recibirás 25€ para gastarlos en alojamiento donde más te apetezca.

Atención: el descuento es solo si te das de alta por primera vez en esta plataforma.

5.3. Couchsurfing

Literalmente: ‘surfear sofás’.

Es una opción muy interesante cuando se viaja en ruta: te alojas gratis en casa de personas que tienen ganas de conocer a viajeros.

Suele requerir inversión de tiempo o hacer alguna actividad con las personas que te alojas, ya que se basa también en la confianza y en el intercambio de alojamiento por tiempo (normalmente).

No lo recomiendo para estancias largas porque, como huésped, estás muy condicionado por los horarios y ritmos de las personas que te acogen (como es normal) y cuando trabajas online (como es mi caso) a veces también se complica la historia. Pero es una muy buena opción para estancias cortas o para socializarte.

Se plantea como un comunidad de locales y viajeros que, a parte de alojamiento, organiza actividades, quedadas, actividades de ocio, etc.

Hace un tiempo lo habría recomendado al 100% porque me parecía súper auténtico, pero últimamente parece que la cosa ha cambiado y cuesta un poco más encontrar  anfitriones cumplidores. Pero ojo, que haberlos haylos ?.

El registro cuesta 56€  y se paga solo una vez.

5.4. Duerme en casa de amigos.

Puede parecer obvio pero a veces lo olvidamos: ¡visita a tus amigos y amigas!

Si tienes amigos repartidos por el mundo (o por tu provincia) y te apetece verlos, mándales un mensaje y diles que te gustaría viajar donde viven y si pueden acogerte unos días.  Verás que la respuesta es mucho más positiva de lo que esperas.

¿A caso no te haría ilusión abrirle las puertas de tu casa a esa amiga que hace años que no ves o a ese amigo del Erasmus con el que tanto te reías y que ya es padre de familia?  

Algunas personas dirán que sí, otras dirán que no. Déjate sorprender.

Por cierto, solo se vale preguntar si puedes quedarte en casa de amigos si has mantenido el contacto con ellos y habéis cuidado vuestra relación. Nada de aperecer de la nada y pedir casa gratis. Eso es ser gorrón o gorrona… ¿Ves la diferencia?

6. Opciones ‘clásicas’ para buscar y reservar alojamiento.

6.1. Booking

El clásico para reservar alojamiento. Yo lo uso a menudo y me funciona bien.

A parte de la descripción del alojamiento, recuerda leer comentarios de las personas que se hayan alojado en la opción que estás mirando, suelen dar información muy valiosa.

A partir de la tercera reserva, entras a formar parte del programa Genius y accedes a descuentos y ofertas especiales.

Reserva a través de este enlace y llévate un 10% de descuento para tu próxima escapada por ahí.

6.2. Wimdu

Una página para reservar habitaciones y alojamientos enteros  menos conocida pero igual de eficaz. Tiene precios competitivos y una oferta distinta a Booking y AirBnB (que a veces ofrecen exactamente los mismos alojamientos).

6.3. Otros buscadores:

Trivago, HomeAway, HostelWorld … suma y sigue.

7. Improvisación

¡Es la más divertida!

Y mi favorita, junto con el intercambio de casas ?.

Te plantas donde sea y te presentas en el alojamiento que te recomendó la italiana que conociste hace un par de días en el hostal que te recomendó el peruano la semana pasada.

Me encanta.

Te permite improvisar e ir trazando la ruta a tu ritmo y basándote no solo en lo que encuentras en internet y lees en la guía, sino en las recomendaciones de personas que has conocido y con quien has compartido parte de tu viaje.

Viajes sola o acompañada, puedes estar segura de que conocerás a otros viajeros y es más que probable que el precio que acabes pagando sea más bajo que el que hubieras encontrado por internet,  ya que no hay que pagar comisiones.

Eso sí, si viajas en temporada alta, puede resultar algo más complicado moverte sin reserva pero siempre, siempre, sale algo.

También es posible que conozcas a personas de los lugares que visitas y te inviten a su casa. En algunas culturas es algo común y una muestra de hospitalidad que nos deja con la boca abierta. A mí me ha ocurrido en Bolivia, en India, en China y en España.

Y estoy deseando que me vuelva a suceder.

Déjate sorprender.

En fin…

Intercambio, cangureo, hotel, sofá, con amigos, dando el callo o en comunidad… Independientemente de la opción que escojas, disfruta al máximo de tu viaje.


Win-Win: Si contratas a través de los enlaces del artículo de Booking, AirBnB, HomeExchange y HeyMondo, tú te llevas un regalo y yo, una pequeña comisión que va a cuenta de la empresa y que a ti no te cuesta nada de nada. Un win-win, las dos ganamos :-).