Anna

 

 

 

‘Los domingos, cogería la bicicleta y daría la vuelta al mundo’

 

 

En mi familia solo viajaba mi abuelo Silvino. Se apuntaba a todo viaje de jubilados que implicara bus o tren, nada de aviones. Le daba miedo que las siete balas que le quedaron de la posguerra se le movieran con las subidas y las bajadas, o que no lo dejaran pasar por el detector de metales.  Así que Galicia, su tierra de nacimiento, y Andalucía, su primera tierra de acogida, fueron sus destinos más lejanos. Mi abuela Rafi le seguía. Nadie más.

 

Entonces, ¿de dónde me venían esas ganas de descubrir nuevos lugares? Quién sabe lo que me llevó a escribir en mi diario, a los ocho años, ‘Los domingos, cogería la bicicleta y daría la vuelta al mundo’. Curiosidad, creo yo.

 

Años más tarde estudié traducción para disfrutar del nomadismo; cooperación internacional y desarrollo para comprender mejor el mundo, y psicología social para comprender lo que nos acerca y nos separa a las personas.

 

A los 17 años hice mi primer viaje con la excusa de saber más sobre cultura y tradiciones irlandesas. Nada más aterrizar en Dublín, lo tuve claro: “Esto es lo que quiero sentir“. Y es lo que sigo sintiendo.  

 

Ese seguir sintiendo me ha llevado a vivir en Catalunya, Alemania, la República Checa, Perú, India y China; a trabajar en más de 20 países y a visitar otros tantos.

 

Cada lugar y cultura que me acoge me regala flexibilidad, capacidad de adaptación, paciencia, resiliencia, tolerancia y nuevas formas de vivir. 

 

Cada lugar y cultura me quita prejuicios, estereotipos, creencias, dogmas e ignorancia que ni siquiera sabía que tenía. Cada vez que vuelvo “a casa”, siento que soy una mejor versión de mí misma.

 

Hay mil maneras de vivir el choque cultural, la interculturalidad y el acercamiento entre culturas. Yo lo hago a partir del viaje porque me hace feliz, lo disfruto al máximo y me ayuda a graduar mis gafas de ver el mundo.

 

Escribo sobre lo que siento, pienso y vivo. En casa y on tour. Ahora lo hago en República Dominicana.

 

 

 

Quieres viajar sin intermediarios pero no te atreves, ¿verdad?

 

Me encontraste.

 

Vamos a preparar juntos el viaje de tu viaje.

 

Porque dejarlo para mañana es una excusa gigante (y lo sabes).

 

Porque es tu viaje y lo quieres disfrutar. 

 

 

 

Si tú también quieres que los viajes saquen tu mejor versión, me encotraste.

 

 

Quiero preparar mi viaje

 

 

 

 

 

 

 

 

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