¿Qué sabes de Kosovo?

¿Qué sabes de Kosovo? Poco, ¿verdad? Tranquilo, tranquila: no estás solo.

Ya sabes que la unión hace la fuerza, así que vamos a juntar nuestro desconocimiento y acercarnos al país más joven de Europa.

Con escasos 2 millones de habitantes y 10 años recién cumplidos, esta República balcánica es todo un misterio que me ha encantado descifrar un poquito, no sin un ejercicio de memoria y de apertura mental para comprender el porqué de tanta violencia y tantas guerras en los 90 en los territorios que hoy llamamos ‘ex-Yugoslavia’.

Si quieres saber cómo Kosovo ha reventado mis prejuicios o qué es lo que más me llamó la atención de las ciudades de Pristina y Prizren, no te pierdas los artículos Kosovo y mi paranoia de prejuicios y Callejeando por Pristina y Prizren. El mensaje siempre es el mismo: ¡Vete pa’ Kosovo!

Así que, como el saber no ocupa lugar, comparto contigo en este tercer artículo parte de lo que he aprendido en y sobre Kosovo.

 

Un poco de política

 

Kosovo declaró unilateralmente su independencia de Serbia el 17 de febrero de 2008.

Actualmente, 115 países reconocen a nivel diplomático la República de Kosovo. Entre los países europeos que no lo hacen: Bélgica, Francia, Grecia y España.

Serbia tampoco reconoce la República de Kosovo, pero parece que la cosa puede cambiar, y parece que será en breve. Después de años de bloqueos y confrontaciones, el presidente de Serbia ha visitado Kosovo para negociar un intercambio de territorios y reconocerlo como país de pleno derecho.

Kosovo ‘daría’ a Serbia zonas de mayoría serbia, y Serbia ‘daría’ a Kosovo zonas de mayoría albanesa. La polémica está servida: fronteras étnicas. Serbios con serbios y albaneses con kosovares/albaneses (Y es que Kosovo se considera Albania pero aceptan ser su propio país para ser soberanos y evitar un efecto dominó de guerras en Europa).

¿Dónde queda la diversidad y la tolerancia? Cuando una sociedad es homogénea, hay menos conflictos pero también mucha menos riqueza y tolerancia… al fin y al cabo, una sociedad que no tolera otras etnias, ni religiones ni grupos sociales distintos, ni diferencias… ¿es una sociedad racista? ¿fascista?. Un proceso bien complejo que me provoca dudas.

Dejo algunos enlaces para que curiosees en este intríngulis étnico y territorial:

 

Ahora, a lo importante

 

 

Kosovo tiene 1,8 millones de habitantes.

Su capital es Pristina, tiene 200.000 habitantes y nueve librerías en su calle peatonal (Nueve. NUEVE)

El 90% de su población es musulmana (más o menos practicante), el 3%, ortodoxa y el 2% restante, católica.

El 92%, es de origen albanés (aquí hablan de etnias, pero yo me niego), el 4% es de origen serbio,el 2%, bosnio, un 1% turco y otro 1% restante, roma (Consulta aquí la fuente).

La comida está de vicio pero no existe la cocina kosovar. Prepárate para ponerte las botas con platos italianos, serbios, turcos y albaneses. Además de ricos, muy económicos. Peligro real de convertirse en carapán.

La Rakija, el aguardiente típica de los balcanes, está por todos lados. Está bien rica y su 40% de alcohol la hace peligrosa. Pura y de frutas. Ambas directas a la cabecita. Pregunté cien veces por la receta pero parece secreto de estado: solo las familias que viven en el campo saben cómo preparar rakija y cada una tiene su propia receta, que no desvela ni siquiera a sus familiares urbanitas. Me maravillan estos misterios, son pócimas cuyos secretos pasan de generación en generación (y ¡que duren!).

Hay poquitos autores kosovares, pero haberlos, haylos. Aunque nacido en Albania, Ismael Kadare es un referente en Kosovo, como también lo es el Polip-International Literature Festival of Pristina (Festival Internacional de Literatura), que cada mayo se celebra en Pristina.

El café en Kosovo viene cargadito, en taza pequeña y a cualquier hora. Expresso, macchiato latte o cappuccino. Mañana, mediodía, tarde, noche o madrugá. Es el momento de socialización por excelencia durante el día. Rakija, cerveza y bebidas de graduación varia, se apoderan de la noche kosovar.

Tabaco, tabaco y más tabaco. Kosovo fuma y fuma de verdad. Si fumas, te sentirás en el paraíso o en el infierno, porque podrás convertirte en una máquina de humo 24 horas al día. Si no fumas… bueno, paciencia y dos piedras.

Cuánto verde, cuánto monte, cuánto lago, cuánto sendero feliz… si te gusta la naturaleza y los deportes de aventura, Kosovo es muy buena opción. Yo prefiero las junglas de asfalto pero reconozco que la naturaleza de Kosovo me ha sorprendido para bien, incluso me entraron ganas de escalar cual rebeco por las montañas Sharr de Prizren. Pero luego vi a la gente p’arriba y p’abajo y decidí callejear. Ya sabes, la cabra siempre tira para el monte (chiste malo).

 

 

¿Es seguro viajar a Kosovo?

 

Vale, sí, Kosovo me ha gustado pero, ¿hay tensión o no? ¿Es seguro viajar allí? La misma pregunta me hice yo antes de ir y dediqué toda una tarde a asegurarme de que sí, que es seguro.

Las únicas zonas a evitar son Mitrovica, Leposavic, Zubin Potok y Zvecan por revueltas y tensiones internas. También es importante seguir rutas marcadas si te escapas a zonas rurales y montañosas porque es posible que haya restos de minas. Si lo piensas, cuando haces salidas de aventura, siempre hay que seguir rutas e itinerarios establecidos. En Kosovo, es lo mismo, solo que hay motivos de peso para no salirse del camino.

Motivo de más para acompañarte de un guía local que te ayude a disfrutar de la vida salvaje kosovar. No hice salida con ellos pero les conocí y me gustó su filosofía: Butterfly Outdoor (aún no entiendo porqué en Kosovo hay tantas agencias que unen caminatas con yoga pero haberlas haylas, así que debe haber bastantes personas que sí lo entiendan, espero que seas una de ellas).

En fin, que no me esperaba para nada que Kosovo me removiera tanto pero lo ha hecho. Si te animas a que te remueva a ti también, no olvides contármelo.

 

¿Qué sabes de Kosovo? es el último artículos sobre mi viaje a Kosovo (agosto de 2018). Aquí tienes el enlace a las otras dos entradas publicadas: :

 

Si quieres que te acompañe a preparar en todos los sentidos tu viaje, por favor, clica en ‘Te acompaño‘.

 

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