Retales de Ciudad de México

Ciudad de México, 6 de julio de 2019

Interculturalidad a través del viaje y choque cultural (Ideas on Tour)

El Museo de Antropología, qué maravilla; 

El Palacio Nacional y esos murales de Diego Rivera que me dejaron sin palabras la primera vez que los vi; 

La antigua Escuela de San Isidro y las decenas de murales de Orozco, Siqueiros, Cuevas; 

El barrio chino,

El barrio (colonia) de Tepito, su mala fama y sus boxeadores.

La pulquería, pulquería, tan dentro del alma mía, 

El palacio de Bellas Artes, 

La oficina de correos más rococó que he visto jamás, 

El museo del Templo Mayor y esos restos mexicas junto a la Catedral, 

La Catedral y los cientos de edificios torcidos del centro histórico de la ciudad.

La calle Madero y las casas pomposas y coloniales, 

Los sonideros en los parques de los barrios bravos (los no tan bravos los miran con envidia), 

Las librerías de viejo, 

Los restos de la ciudad de Teotihuacán, 

La bandera de 200 quilos en la plancha del Zócalo.

Los jornarelos que acuden, cada mañana, al lado de la catedral, con carteles donde escriben su nombre y en lo que son buenos, esperando al patrón que los escoja y al camión que los recoja, 

Las mujeres indígenas vendiendo sus artesanías frente a los jornaleros,

‘Muchachas’, muchas ‘muchachas’ indígenas paseando, que es domingo y la señora no las requiere, hoy libran,

Canchas de lucha libre, quiero repetir;

Pozole vegetariano y pozol de cacao,

Metro, metrobús, bus, peseros, taxis oficiales, taxis pirata, uber, bicicletas, patinetes y millones de carros particulares, 

Edificios aquí, allá y más allá, 

Hipsters en La Condesa, bohemios y estudiantes en Coyoacán, niñas bien en las lomas de Anahuac, carteristas en Observatorio y turistas en la calle Madero, 

El mercado de San Juan, tortas, quesadillas, tlayudas oaxaqueñas, esquites (¿con todo? Con todo), horchata de avena, agua fresca jamaica, café de olla, tacos al pastor, guacamole, chile, chilaquiles, enchiladas, frijoles, tortillas y las mil maravillas;

En este país, ¿la gente no huelen nunca mal?.

Coletos, fifís, fresitas y malinchistas; 

Originarios de norte, centro y sur; 

Migrantes del sur y turistas del norte (¿no somos todos migrantes? ¿no somos todos personas?);

Ladrones, criminales, asaltantes y maleantes del montón;

Tatuajes en la frente, en la mejilla, en el cuello, en los brazos (¿en el pompis?).

Contingencia ambiental, calor, lluvia, lluvia, lluvia;

Venta ambulante, bistros, comida en la calle y coworkings para dedos finos;

Carlos Monsiváis, Rosario Castellanos, Federico Navarrete, Laura Esquivel, Carlos Fuentes, Sylvia Marcos, Armando Ramírez, Elena Garro y otros escritores nada del montón;

Derechos Humanos, narcos y activistas;

Capuccino con leche de coco y agua del grifo para invocar la venganza de Moctezuma.

Retales de Ciudad de México, retales de la capital.

Estímulos, vida, humanidad y movimiento que me activan el radar. 

Si te apetece impregnar tus domingos, lunes y fiestas de guardar de retales de nuevos lugares, aquí: 

Te acompaño a viajar, a comprender y a disfrutar.

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