¿Naco o whitemexican? Racismo en…¿México?

Ideas on Tour racism

#historia28

Ciudad de México, 31 de julio de 2019

Ladies & gentlemen, la controversia está servida. 

Dos palabras polémicas y un tema tabú: racismo

Lo polémico y lo tabú molesta porque es real. 

Si no existiera un conflicto profundo, nadie se ofendería, no habría polémica ni problema por usar ciertas palabras. 

Nacos & whitemexicans

Había escuchado eso de ‘naco’ en conversaciones informales, de las que no queda constancia, de esas en las que todo el mundo habla pero nadie ha dicho nada. Pero no ubicaba bien cómo ni cuándo se usaba. 

Hasta que apareció Federico Navarrete y su libro El alfabeto del racismo mexicano, donde me quedó bien claro en significado y uso de esa palabra.

Naco: término racista, despectivo y que busca ofender. Hace referencia al color oscuro de la piel y la pobreza de una persona, especialmente de origen indígena, para discriminarla y bajarla, porque sí, varios escalones en la escala de derechos y privilegios.

Hace un par de días cayó en mi teclado el artículo de BBC Whitexicans”: ¿una nueva forma de racismo en México contra la gente blanca y adinerada?.

No tiene desperdicio.

‘Los whitexicans representan a “ese sector privilegiado de la sociedad [mexicana] que no conoce la realidad del país, que viven en una esfera y cree que todos los mexicanos tienen las mismas oportunidades”.’

Uyuyuyuy… de nuevo, la polémica está servida, damos y caballeras. 

Racismo

El racismo existe por causas estructurales. 

Causas profundas, históricas y económicas que hacen que unos necesiten (¿necesitemos?) posicionarmos varios escalones por encima de otros para mantener ciertos privilegios.

Según Navarrete, “uno de los orígenes del racismo en México es el sistema de castas colonial, que establecía distinciones entre las personas por su origen y que daba una posición de privilegio a las personas de origen europeo, a los españoles o blancos. Y que también, por otro lado, discriminaba a las personas indígenas y a las africanas.”

A ver, aclaro: que te llamen algo que no te gusta, como whitemexican, no es racista. 

Es una falta de respeto y una etiqueta llena de prejuicios y significados implícitos, pero no es racismo. 

¿O sí?

No existen causas estructurales que te pongan un techo de cristal, de metacrilato y con acabados de hormigón por el color de tu piel de quien es etiquetado como whitemexican

Si en las caseritas del mercado te suben los precios por ser blanco, pásate por allá más a menudo, conoce a los y las vendedoras, y verás como dejas de tener ese problemilla existencial. 

Porque, como dice el artículo, una cosa es la ‘blancura’, el color de la piel, y, otra muy distinta, la ‘blanquitud’:

‘Una persona de tez morena u oscura puede adoptar características y actitudes de una persona blanca, porque se percibe a sí misma como tal, debido a su lengua, sus hábitos de consumo y estilo de vida, agrega [la doctora en Antropología Social Areli Ramírez].’ 

Que se lo pregunten a Malinalli (o a “la Malinche”): Mujer, indígena, inteligente, princesa, esclava, traductora y amante de Hernán Cortés. Una historia de vida fascinante que Laura Esquivel noveló en Malinche.

Volviendo al racismo

Pero, volviendo al racismo: 

¿Es México un país racista?

Sí.

¿Es México el único país racista? 

No.

¿Es México más racista que otros países? 

No. 

En México, quizá el racismo es más evidente, se visibiliza. Tiene muchas palabras para referirse a prácticas racistas, pero no es más racista que otros países. 

¿Es México racista o clasista? ¿O discriminador? ¿O colorista? ¿O pigmentocracista? ¿Es racista una investigación o una sociedad? ¿Lo son otros países de América Latina?¿Lo es América Latina? ¿Lo es Norteamérica? ¿Lo son Europa y Asia y África y Oceanía? ¿Lo es tu país? ¿Lo es tu ciudad? ¿Lo es tu barrio? ¿Lo es tu familia? ¿Lo eres tú?

Alfabeto del racismo mexicano pone de frente prácticas, dichos y prejuicios discriminatorios de México pero, como afirma el propio autor, su objetivo es ayudar a construir un país sin racismos y eso pasa por reconocerlos, aceptarlos y remediarlos.

Su autor afirma que es ‘una estrategia para combatir el racismo a través de la sátira.’

Pues no estaría nada mal que otros autores y autoras, y políticos sacaran el espejo y tomaran nota.

¿Imaginas al testosterónico Pérez-Reverte reconociendo que España es racista y que la Conquista fue injusta? 

¿A Vargas Llosa conversando de tú a tú con cholos peruanos?

¿A Xi Jinping cambiando la ley para que sea posible que una persona de origen no chino pueda convertirse en ciudadano chino?  

Por desgracia, el racismo sigue siendo uno de los principales problemas a nivel mundial. 

(Micro)racismo

Pero, en muchas sociedades, el racismo se esconde, se maquilla.

 Shhhh, que no se vea…
 

‘Ah, pues no pareces boliviana’

‘Me gustan los negros, ya sabes…’.

‘No para de gritar, es un poco gitana’

‘Ay, perdón, pensé que eras la mujer de la limpieza’. 

‘¿Tu apellido es Abdallah? Gracias, ya te llamaremos’

‘Vale, has nacido aquí pero, ¿de dónde eres?’

‘¡Abre los ojos!’

‘Píllate una latina, tío, son muy calientes’

‘Lo siento, tú no puedes entrar’

‘Pásele, güerita…”

‘Déjalo, seguro que no lo entiende’

‘Requerimos señorita con buena presentación’

‘Alguien de tu familia sabrá dónde pillar chocolate, algún primo, ¿no os dedicáis a eso?’

‘Ah, ¿pero has ido a la universidad?’

”Indio prieto”

‘Tú VS Usted’

‘Chinita, un alos tles delisias, ¿tú entendel?’

Súmale la interseccionalidad (distintas identidades sociales -edad, género, origen, color de piel, etnia, discapacidad, orientación sexual, casta, religión, nacionalidad, etc- que interactúan y que tienen, cada una, distintos sistemas de opresión, dominación y discriminación), apaga y vámonos. 

Punkyland

Ya ves, estos temas me ponen punky. 

¿Será que reconozco mi blancura y aún no sé gestionar del todo mis privilegios? 

¿Será que uso mi blanquitud y no me doy cuenta?

¿Será que discrimino cuando creo no hacerlo?

Será.

O no.

Tema delicado.

Quiero meter el dedo en la llaga y que reflexionemos. Sobre tu (mi) racismo, sobre tus (mis) privilegios, tu (mi) falta de ellos, tu (mi) blanquitud, tu (mi) negritud, tu (mi) afritud, tu (mi) papel en la lucha por la igualdad y la no discriminación más allá del discurso. 

Que el discurso, se lo lleva el viento.

¿Será que mi discurso son palabras bien puestas y mis acciones me delatan?

¿Será que soy mujer europea blanca y que veo y reclamo desde mis privilegios?

¿Será que…?

Idas y venidas de preguntas constantes que se repiten en distintos momentos, lugares y situaciones.

Que sacuden estatus quo y nos permiten seguir mejorando en lo micro y en lo macro para seguir conociéndonos y construir un mundo mejor.

Anna Rodríguez Casadevall

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Anna Rodríguez Casadevall
anna@ideasontour.com