Maneras de vivir

1 de noviembre de 2018

Maneras de vivir_Ideas on Tour

Hace un par de años, charlando con Ramon de todo y de nada, se ve que le dije que el mundo es muy pequeño y que no es tan complicado moverse por él porque, al final, todo cuestión de tiempo, de dinero y de prioridades.

Antes de ir a vivir a China, lo vi de nuevo y me dijo: ¿Te acuerdas cuando me dijiste que el mundo era muy pequeño? Tú lo ves posible y lo haces. Para ti, es algo normal, esa es la diferencia.

¿En qué momento apreté el botón pause y dejé de verlo posible?

 

Maneras de vivir

Creo que ese último encuentro con Ramon fue clave para activarme y atreverme a hacer algo que hace años que me ronda por la cabeza y que quiero compartir contigo: desde este mismo mes, octubre de 2018, Ideas on Tour es, oficialmente, mi proyecto profesional (o sea, que me hecho autónoma, pero esta odisea te la cuento otro día). ¡Feliz!

Todos los años de viajes, vivencias, formación y experiencias personales y profesionales me han permitido crear un acompañamiento personalizado online para quienes quieran viajar solos o con otras personas pero sin intermediarios.

Personas que quieran vencer miedos y deseen disfrutar al máximo de su experiencia por el mundo de forma consciente y responsable

Me han permitido seguir mejorando y ampliando los Talleres para Trotamundos que llevo años facilitando. Cómo los disfruto.

Y seguiré acompañando y formando. Continuaré aprendiendo, escribiendo, garabateando, ideando y creando con un objetivo claro, con rumbo, a mi ritmo y sin destino geográfico definido.

También quiero volver a dibujar.

Con este viaje retomo retos y posibilidades, innovaciones y apuestas seguras, ilusiones y más miedos de los que me gustaría. Y pienso disfrutarlo todo.

Y con él retomo, también, mi vida on tour: en unos días, me subo a un avión rumbo a República Dominicana. (¡Iiiiiiii, qué nervioooooos!).

Voy a descubrir una nueva cultura, nuevos ritmos, nuevos sonidos, nuevas maneras de ver el mundo y de vivir. Nuevas personas y nuevos escenarios para seguir graduando mis gafas de ver el mundo, de entender la interculturalidad. 

No tengo prisa, me voy sin billete de vuelta a seguir conociendo el Caribe y mi estimada América Latina.

República Dominicana, Haití, Mexico, Guatemala, Colombia, Trinidad y Tobago, Ecuador, Perú… La ruta está abierta y yo, feliz, cagada y emocionada a partes iguales.

Pese al constante movimiento que hay en mi vida, nunca me he sentido tan en mi lugar.

Ya lo canta Rosendo: maneras de vivir.

 

Y el choque cultural, of course

Portátil, libreta, boli, móvil y libros (esta vez, electrónicos) serán mis herramientas de trabajo los próximos meses. Como ya te dije, voy a trabajar online, acompañando a quienes queráis vivir los viajes de forma consciente y responsable, escribiendo y traduciendo (mi eclecticismo, ya sabes).

Así que, aquí ando, entre preparativos logísticos: bancos, seguro, médicos, vuelos, alojamientos, etc. Y con otros menos visibles pero igual de presentes e importantes: los preparativos emocionales y culturales, que me recuerdan que están ahí cuando aparecen de la mano con mi estimadísimo choque cultural.

El choque cultural es el proceso de adaptación de vivir en un ambiente familiar y previsible, a vivir en un país, una sociedad o cultura donde todo es nuevo: lengua, horarios, comida, modo de vestir, gestión del tiempo, lenguaje corporal, etc. Una montaña rusa emocional en toda regla, señoras y señores. 

Hace años aprendí lo importante que es dedicarle tiempo y energías a mi amigo El Choque. Si no, se pone muy pesado y no me deja disfrutar de la experiencia. Cuando le hago un poco más de caso, el viaje acaba sacando mi mejor versión. Y de eso se trata, ¿no?.

Con el tiempo, he logrado llevarme más o menos bien con él y estoy segura de que, si has viajado a una cultura distinta, también habrás recibido alguna visitilla suya, lo quisieras o no. Si aún no le has abierto la puerta pero quieres viajar, tranquila, tranquilo, posiblemente aparecerá cuando estés por el mundo y menos te lo esperes.

Por si acaso, he pensado que este artículo te ayudará a reconocer el choque cultural y a saber gestionarlo cuando te haga una visita en alguna de tus peripecias por el mundo:

✏   Choque cultural: Hazle un hueco en la maleta

 

Cumpliendo sueños

Ando ubicándome estos últimos días antes de dejar de nuevo ‘mi casa’, mi entorno, mi familia… En pocos meses he vivido en China, el Mediterráneo y, ahora, lo haré en El Caribe. Y lo hago feliz, con un cacao mental y emocional considerable, y con las identidades entremezclándose a ratos. Voy pescándolas y repescándolas a cada cambio de continente.

Pero las ganas locas de emprender esta nueva etapa tan bonita y deseada durante años, trabajar y jugármela a tiempo completo  en Ideas on Tour, viviendo y descubriendo el mundo sin prisas, me carga las pilas mentales, físicas, emocionales y creativas. Soy yo.

En un momento en que hay tanto debate entorno a los viajes y a la globalización, sigo pensando que se puede viajar con respeto, generando un impacto positivo en los lugares que visitamos, disfrutando y aprendiendo.

Yo voy a intentar hacerlo así.

¿Te vienes? Me encantará sentirte cerca.

 

Soy Anna, formadora intercultural, y mi trabajo es acompañarte a preparar y a vivir el viaje de tu vida para que te marches bien y vuelvas siendo tu mejor versión.

Me apunto al viaje